Hoy hace tres años que soy feliz. Gracias Doñita.

actividades_980
Hoy se cumplen tres años que Doña María Rosa dirige esta Casa, la Casa Doñano. Ustedes no se pueden hacer a la idea de lo que ocurrió ese día, el primero de esta nueva era.

La Doña llegó por la mañana, el hotel estaba lleno, sus nueve habitaciones ocupadas por nueve matrimonios y algunos niños. Ella llegó en su automóvil, que ya es distinto a los demás como todo lo que la rodea ella y tras ella un inmenso camión de mudanzas que estacionó a una distancia prudencial para no desenfocar el paisaje del lugar.

Cuando los huéspedes ya estaban en sus labores veraneantes, de paseo por ahí y por allá, Doña María Rosa se mostró en todo su esplendor. Empezó a dirigir la orquesta y mientras unos sacaban un sofá ella ordenaba traer otro del camión y sustituirlo. Lo mismo pasó con alfombras, cómodas, camas, cabezales, jarrones, cuadros, y mil detalles.

La escena era así, un operario llevaba un cuadro en las manos y Doña María Rosa el taladro. Caminaba él detrás de ella y cuando llegaban al lugar que Doña María Rosa creía adecuado, se producía el zumbido, se colocaba el taco, se ajustaban las alcayatas y se colgaba el cuadro. Inmediatamente se oía… “Otro”.

Sáqueme eso de ahí, ponga eso aquí, más a la derecha, más a la izquierda, cuidado con eso, ahí está bien, perfecto… esos eran los sonidos que se escuchaban en la casa desde que el último huésped salió hasta que al llegar la hora de la cena empezaron a llegar de nuevo.

Los huéspedes quedaron asombrados, pues dónde había un salón con tapicería a la galesa ahora había un salón nuevo, con otro ambiente, otro color, otro olor, otro calor.

Doña María Rosa a todos les decía… “Buenas noches, soy la nueva propietaria del hotel…” y ellos atónitos descubrían el lugar de nuevo asombrados, sorprendidos, reinventados.

Sucedió durante varios días, pocos, que fueron haciéndose ajustes y remates decorativos. Doña María Rosa se fue haciendo con la Casa Doñano y la Casa Doñano con Doña María Rosa.

A mí me pasó como a todos. Se me quedó la cara extraña de la sonrisa permanente que me produjo tanta escena. Esta si es una Doña. Esta sí que sí. Está si es dueña y se le nota. Esta sí que ama a la Casa. Lo sabía por el gesto de ella, de cómo miraba la Casa y sus cosas, las suyas y las mías.

Y alguien puso una máquina, de esas que hacen música y puso sus altavoces escondidos por los salones y de repente sonó todo a cielo, a ángel, a tiempo alegre y a mi pasado. De repente sonó Son Cubano y Bolero. Ya les digo sonó el cielo. Y la oí hablar y la vi bailar y hasta cantar. Y supe que era Indiana, ¡una Indiana Catalana!, y me puse a reír de contento, y canté y bailé desde el invisible lugar donde viven los que ya no bailan ni cantan.

Hoy hace tres años que soy feliz. Gracias Doñita.

About these ads

1 Response to “Hoy hace tres años que soy feliz. Gracias Doñita.”


  1. 1 Leanna 31/07/2013 en 7:04

    always i used to read smaller articles which as well
    clear their motive, and that is also happening with this post which I am
    reading now.


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




agosto 2009
L M X J V S D
« jul   sep »
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31  
Visite nuestro sitio web

Diálogos

A finales del siglo XIX, Jesús Millares, un joven de 14 años marcha a Cuba desde su tierra natal, Vilela, en Galicia, en busca de mejor fortuna.

Muchos años más tarde, ya en su madurez, regresa a la aldea adquiere un extenso terreno y construye, como tantos indianos de la época, una casa grande. En ella invierte parte de su fortuna y toda su ilusión. Al pueblo llega con “La Mulata”, una cubana que causa, como mínimo, estupor y ruboriza a las gentes del lugar.

Jesús Millares va y viene de Cuba a Vilela, una vez al año. Por eso acaba siendo conocido por el mote “Don Año”, en gallego “Don Ano”. La casa será conocida desde entonces como Casa Donano.

Entrado ya el siglo XX, con la casa terminada, Jesús Millares fallece, sin hijos, en La Habana. Sus parientes y "la Mulata" heredan la casa y las tierras.  Con los años y los avatares de los tiempos difíciles, las guerras y otros errores, acaban partiendo el lugar y malvendiendo la casa. Es adquirida primero por unos, luego por otros.

En 2006, una catalana de Barcelona, María Rosa Fisas, que también es indiana caribeña, esta vez por Venezuela, conoce la casa y su historia y se enamora de ella. La adquiere, ya reformada y transformada en el actual hotel. María Rosa le imprime entonces su personalidad coincidente, el tono y el color del Caribe. María Rosa ama La Casa igual que la amó Jesús. Ambos son indianos, ambos fueron capaces de convertir esas fantasías en sueños, esos sueños en ilusiones, esas ilusiones en proyectos y esos proyectos en realidad.

La Casa, es un eje que une a Jesús y a María Rosa, pero no el único.  Ambos son indianos, ambos caribeños, lo que Jesús le debe al carbón, con el que hizo su fortuna, María Rosa se lo debe al  cobre, negocio con el que está vinculada generacionalmente.

Este blog es un homenaje a los sueños que se convierten en recuerdos.  Es un homenaje a aquellos que con su perseverancia, su esfuerzo, su ilusión perpetua, convierten la historia en leyenda,

Trata de unas cartas imaginarias, escritas por los protagonistas, Jesús Millares y María Rosa Fisas, formando un diálogo emocional sobre aquello que les une. La casa, su vida, sus orígenes, sus ilusiones compartidas, sus proyectos, sus compañeros de viaje los huéspedes de Casa Doñano.

Bienvenidos.

Previsión Meteorológica

Vea aquí la previsión del clima para los próximos días en Casa Doñano

Encuéntranos en Facebook

Únase a nuestro club de fans en Facebook

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: